Luis Britto García
2Para ahorrarnos redactar una Historia del Mundo, recordemos que las dos Guerras Mundiales en realidad se libraron para evitar que la potencia industrial más desarrollada de Europa dominara el mundo mediante alianzas que le hubieran asegurado los recursos humanos y naturales de Asia y de África. La Guerra Fría fue una contienda económica de medio siglo que terminó quebrando la economía soviética. Desde 1959 avanza otro conflicto contra Cuba llamado Bloqueo. Otro más destrozó la distribución de bienes en Chile y sirvió de pretexto para interminable dictadura neoliberal. Un bloqueo precipitó la derrota electoral del sandinismo. No es casual que las principales guerras de las últimas décadas se hayan librado en países con recursos energéticos o con pasos estratégicos hacia ellos. Todos estos conflictos comenzaron como guerras simbólicas. En todas se legitimó el genocidio como cruzada por la libertad, la pureza racial, la democracia y la economía de mercado. En todas las atrocidades de los agresores fueron ocultadas o disimuladas e inventadas o exageradas las transgresiones de los agredidos. La mayoría fueron legitimadas por atentados de falsa bandera, en los cuales se presentó como atacantes a los atacados. En todas se procedió a una reescritura de la Historia para lograr la conformidad de vencedores y vencidos con el resultado.
3¿Qué habrán sido, me pregunto, el cierre patronal convocado por Fedecámaras y el sabotaje perpetrado por la “meritocracia” de Petróleos de Venezuela SA en 2000 y 2003, que costaron al país