Adrian Salbuchi
Millones de personas en todo el mundo quedaron
atónitos e indignados ante el insólito anuncio de que el Premio Nobel de la Paz
para el 2012 se adjudicaba nada menos que, ¡a la Unión Europea! ¿Cómo se le va
a dar un premio por la Paz a una entidad que sistemáticamente apoya la
destrucción económica y social de Grecia, impone condiciones sociales crueles a
españoles e italianos al tiempo que apoya incondicionalmente con cientos de
millones de euros a megabancos usureros, impone un presidente elegido antidemocráticamente
(Herman van Rompuy) y, a través de su poderosa maquinaria de guerra de la OTAN,
continúa con la destrucción de países como Irak, Libia, Afganistán y hoy se
prepara para un ataque unilateral contra Siria e Irán? ¡Uno esperaría que la 'Paz'
estuviera hecha de materia mucho más sólida! Sin embargo, cuando se observa la
conducta del Comité Nobel noruego a lo largo del último medio siglo, el premio
por la 'paz' para 2012 no habrá de sorprendernos.
Violentos
del pasado galardonados con el Premio de la Paz
Vale la pena repasar quiénes fueron algunos de los
más ímprobos destinatarios del Premio de la Paz en el pasado, recordando que
cuando Alfred Nobel lo instituyó en el año 1901, dejó aclarado en su testamento
que el mismo siempre debiera ir a aquellas personas que "hayan hecho el
mayor o mejor trabajo en pos de la fraternidad entre las naciones para abolir o
reducir los ejércitos regulares y para preservar y promover congresos por la
paz". De acuerdo. Algunos destinatarios del Premio Nobel no estuvieron mal
elegidos: Albert Schweitzer en 1952, Georges Pire en 1958, la Cruz Roja
Internacional en 1963, Martin Luther King en 1964, la Madre Teresa en 1979,
Nelson Mandela en 1983 y Médicos sin Fronteras en 1999. Otros casos, sin
embargo, nos dejan rascándonos la cabeza cuando recorremos los corredores del
violento último medio siglo:
Asesinos
de la Paz
Tomemos como primer ejemplo el caso del Premio
Nobel de la Paz del 2009, Barack Obama, actual presidente de Estados Unidos.
Carnicero de Libia; destructor de Siria; paladín de Israel en la destrucción de
Palestina; mentiroso flagrante quien prometiera una política equilibrada de su
país en Medio Oriente en su famoso discurso en la Universidad de El Cairo, para
luego terminar ingenierizando insurrecciones y guerras civiles en toda la
región (la mal llamada 'Primavera Árabe'). A su vez Obama nombró a personajes
clave de megabancos como Goldman Sachs, CitiCorp y otros para “administrar la
economía” siempre en contra de los derechos humanos de las poblaciones de
EE.UU. y del resto del mundo.
2002,
Jimmy Carter, 39º
presidente de EE.UU. "por sus décadas de esfuerzos incansables para lograr
soluciones pacíficas a los conflictos internacionales, promover la democracia y
los derechos humanos, y adelantar el desarrollo económico y social”. Sin
embargo, este es el mismo Carter que en 1973 fuera cofundador con David
Rockefeller, Zbigniew Brzezinski y Henry Kissinger de la Comisión Trilateral,
uno de los centros de planeamiento clave de los Dueños del Poder Global que
pretende imponer un Gobierno Mundial sobre toda la humanidad, le guste o no. La
presidencia de Carter marcó la casi total entrega del Gobierno de EE.UU. a la
Comisión Trilateral, ya que todos sus funcionarios clave provinieron de esa
entidad: no sólo el presidente, sino también el vicepresidente, los secretarios
de Estado, Tesoro y Defensa junto con subsecretarios, embajadores clave y
comandos militares.
2001, la
Organización de las Naciones Unidas y Kofi Annan "por su trabajo para un
mundo mejor organizado y pacífico". ¡Esto sí que parece una broma de muy
mal gusto! Hoy la ONU es una mastodóntica entelequia hipócrita, injusta y
cobarde, que no sólo ha demostrado su total incapacidad para evitar la guerra,
sino que -todo lo contrario- ha promovido y sancionado ataques genocidas de la
OTAN contra Irak en 2003, Libia en 2011 y en 1982 apoyó incondicionalmente los
ataques colonialistas del Reino Unido y EE.UU. contra Sudamérica durante la
guerra contra la Argentina por las Islas Malvinas/Falkland. 1990, Mijail Gorbachov. Quizás
Gorbachov haya ayudado a tirar abajo el bloque comunista y demoler el Muro de
Berlín, pero sólo para luego entregar las nobles naciones de la ex Unión
Soviética y de Europa Central a la devastación maliciosa perpetrada por los
megabancos parasitarios occidentales y las mafias locales que hundieron a esa
región en la pobreza, el sufrimiento y la muerte. Gracias a Gorbachov, Rusia
debió sufrir una década infame de desgobierno a manos de Boris Yeltsin hasta
que –por suerte para Rusia y el mundo– Vladimir Putin se hizo cargo de la
conducción del país enfrentando a las mafias internas y a los imperialistas
hegemónicos externos. Hoy, los rusos le tienen tan poco aprecio a Gorbachov que
éste debió crear su Fundación Gorbachov con el apoyo de los Rockefeller
instalando su sede en… ¡¡Massachusetts, EE.UU.!! Es más, entre los miembros del
directorio de esa Fundación hallamos a personajes como el ex director de la CIA
(y miembro del Council on Foreign Relations y la Comisión Trilateral) John
Deutch. ¿¿Qué claro??
1978,
Menachem Begin. Este
caso realmente mete miedo… Darle un premio por la paz a quien fuera un líder
terrorista ultra fundamentalista pareciera superar lo imaginable. Begin fue
jefe de la banda terrorista Irgun Zvai Leumi responsable en los años cuarenta
por infinidad de ataques terroristas contra cientos de miles de civiles
palestinos que se vieron obligados -a sangre y fuego- a abandonar sus tierras y
viviendas para entregarlas a fanáticos sionistas venidos de Europa. A Begin se
lo recuerda especialmente por haber perpetrado el ataque con bombas contra el
Hotel Rey David de Jerusalén, sede de la Autoridad Británica en Palestina en
julio de 1946, causando casi un centenar de muertos.
1973,
Henry Kissinger. De
triste recuerdo en Sudamérica por su Plan Cóndor que dio apoyo, armamento,
entrenamiento y cobertura mediática y diplomática a militares golpistas en
Argentina, Chile, Paraguay, Bolivia, Brasil y Uruguay en los años setenta.
Claro… eran los años de Guerra Fría en que EE.UU. utilizaba a esos militares
traidores en su “guerra contra el comunismo”. Los muertos fueron centenares de
miles. Los vientos de la 'Democracia Made in USA' aún no soplaban...
Politiquería
por la 'Paz'
Cuando el Comité Nobel no estuvo ocupado premiando
a señores de la guerra, terroristas, asesinos y agitadores, se dedicó a apoyar
todo objetivo político alineado con los intereses de los Dueños del Poder
Global:
2007,
Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático y al ex vicepresidente
estadounidense Al Gore Jr. "por sus esfuerzos en la construcción y diseminación de mayores
conocimientos acerca del cambio climático causado por el hombre, para sentar
los cimientos para las medidas que necesitan instituirse para contrarrestar tal
cambio". Luego se demostró que este proceso altamente mediático era no
sólo una exageración científica, sino también una mentira flagrante. El
calentamiento global –según lo explicara Al Gore en su película al mejor estilo
Disney que le valió un Oscar de Hollywood– ha servido para promover paradigmas
favorables a un Gobierno Mundial, instando a que “todo el mundo se una” bajo
una “única autoridad global”, liderada por supuesto por la superpotencia más
contaminante del planeta: Estados Unidos y sus aliados preferidos. 1989,
El 14º
Dalai Lama (Tenzin
Gyatso). Este premio formó parte de la presión permanente ejercida por los
Dueños del Poder Global contra China, como también lo fue el premio por la paz
del 2010 otorgado a Liu Xiaobo, por su “larga lucha a favor de derechos humanos
básicos en China”.
1986,
Elie Wiesel.
"Presidente de la Comisión del presidente de EE.UU. sobre el
Holocausto". Wiesel fue artífice clave en el uso y abuso del sufrimiento
de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Transformó el 'Holocausto' en
virtual marca registrada, lo que llevó al profesor judío de la Universidad de
Nueva York Norman Finkelstein a denominarlo 'La industria del Holocausto',
según el título de su importante libro homónimo publicado en el año 2000.
Wiesel elevó al 'Holocausto' en instrumento político y arma de chantaje para
extraer miles de millones de dólares de todo tipo de bolsillos, desde la propia
diáspora judía mundial, pasando por grandes corporaciones alemanas y bancos
suizos, hasta los Gobiernos de EE.UU., Reino Unido y la UE. Siempre para apoyar
y justificar los actos de genocidio perpetrados por Israel en Palestina y otros
países.
1980,
Adolfo Pérez Esquivel.
"Líder de los derechos humanos; fundador de organizaciones no violentas de
defensa de los derechos humanos contra la junta militar que gobernaba su país
(Argentina)". Se trata de un mediocre y hasta ese momento perfectamente
ignoto personaje argentino, quien le vino muy bien a EE.UU. llegado el momento
para empezar a deshacerse de la junta militar argentina, que el propio Plan
Cóndor de Kissinger había ayudado a instaurar en 1976. Para entonces los
vientos de la 'Democracia Made in USA' comenzaban a soplar…
1983,
Lech Walesa. A
través del Movimiento Solidaridad polaco, resultó ser pieza clave en lograr que
Polonia se transformara en una suerte de cabeza de playa para colapsar al
bloque comunista, en una compleja operación de tira y afloja que incluyó al
Vaticano y su entonces muy popular papa polaco, Juan Pablo II.
Volvamos entonces al premio de este 2012. Se sabe
que la decisión unánime de otorgarlo a la Unión Europea fue tomada por un panel
presidido por el noruego Thorbjoern Jagland, a su vez secretario general del
Consejo de Europa. Jagland aboga activamente por el ingreso de su Noruega natal
en la Unión Europea, a pesar de que en dos oportunidades en 1972 y 1994 Noruega
votó en contra de ingresar en la EU. ¡Un claro 'Alerta Roja' para Noruega! Esta
vez la excusa para el galardón es que “la Unión Europea ha ayudado a
transformar a Europa de un continente en guerra a un continente en paz”. ¡Bien
harían los miembros del Comité Nobel en pasearse por las calles de Atenas,
Madrid, Barcelona, Roma, Milán, París, Londres, Dublín y leer los grafiti en
las paredes!
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