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07 octubre, 2012

En la prensa privada los perdedores siempre ganan (Venezuela) 3


Nathali Gómez

Cohesión entre adecos y copeyanos
En 1998 la estrategia fue la invisibilizar a Chávez y centrar todas las informaciones en las pugnas internas que ocurrían en los partidos puntofijistas Acción Democrática (AD) y Copei, que habían dejado de lado a sus abanderados en esos comicios (Luis Alfaro Ucero, secretario general de AD e Irene Sáez, respectivamente) para apoyar al candidato de Proyecto Venezuela, Henrique Salas Römer.
El 29 de noviembre, a pesar de que en un rincón de la parte superior izquierda de la primera página de Últimas Noticias (ÚN) había un pequeño recuadro donde se leía: "Consultores 21: Chávez 57,5%, Salas 30%", en el centro, otro titular destacaba: "Estamos listos para ganar por paliza", frase expresada por el candidato aliado con gobernadores adecos y copeyanos, que a una semana de los comicios, perdía con una brecha de 27,5% según esa encuesta.
El primero de diciembre ÚN titulaba: "Ahora no hay duda de que Salas Römer será el próximo Presidente de Venezuela". Dentro de la nota, los diputados Alejandro Gómez Silva y Germán Sánchez expresaban que el apoyo "incondicional" de los gobernadores de AD y Copei, recién electos en los comicios del 8 de noviembre de ese año, "consolida de una vez por todas el triunfo claro y terminante".
La invisibilización de Chávez era tal que una nota de ÚN, del 26 de noviembre, sobre las cifras que manejaba la encuestadora Datos, se refería a Salas al inicio, a pesar de que la intención de voto era de 36%, y posteriormente señalaba al "candidato del MAS que tiene 42%", sin siquiera nombrarlo.
El periodista Roberto Giusti, en un escrito titulado: "Sin Chávez no hay Salas", hacía referencia al acto de cierre de campaña de este último, que consistió en la llamada "Cabalgata de la Victoria" por distintos puntos de Caracas. El columnista decía que con ese recorrido "estaba quedando sepultada esa sensación totalizante y opresiva según la cual la victoria de Chávez no solo era inevitable sino por paliza".
Según Giusti, "la calle, las avenidas, los cerros, ya no son propiedad de ese ejército de desarrapados dispuestos a dar la vida por su comandante". En el artículo, además presentaba al candidato del continuismo como un hombre "Feliz, embebido por el barullo", que "escuchaba arrobado los insultos, y lanzando besos a la multitud que lo rodeaba, le tendía la mano".
A pesar de que ÚN le concedió toda una página con gran cantidad de fotos a la cabalgata realizada el 29 de noviembre, solo en un párrafo se reseñaba el discurso de Salas, que hablaba de "libertad", "dictadura" y "mujeres embraguetadas y hombres con voluntad dispuestos a dar la batalla decisiva".
El acto de cierre de campaña de Chávez, realizado el mismo día, obtuvo poca cobertura en los diarios, y fue descrito en El Universal como un conjunto de caravanas improvisadas "que reptaron con afiebrada dispersión por toda la capital".
En la hemeroteca se puede ver: No hay aprendizaje. Frente a la campaña de hoy, la derecha venezolana y sus empresas informativas esgrimen los mismos argumentos que utilizaron antes de los eventos electorales de 1998, 1999, 2000, 2004 y 2006. Desde su perspectiva, las encuestadoras no logran medir la "realidad" y sus candidatos o propuestas estarían "subiendo cerros" o "agarrando calle".


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