Nathali Gómez
Cohesión entre adecos y copeyanos
En 1998 la estrategia fue la invisibilizar a Chávez y centrar todas
las informaciones en las pugnas internas que ocurrían en los partidos
puntofijistas Acción Democrática (AD) y Copei, que habían dejado de lado
a sus abanderados en esos comicios (Luis Alfaro Ucero, secretario
general de AD e Irene Sáez, respectivamente) para apoyar al candidato de
Proyecto Venezuela, Henrique Salas Römer.
El 29 de noviembre, a pesar de que en un rincón de la parte superior
izquierda de la primera página de Últimas Noticias (ÚN) había un pequeño
recuadro donde se leía: "Consultores 21: Chávez 57,5%, Salas 30%", en
el centro, otro titular destacaba: "Estamos listos para ganar por
paliza", frase expresada por el candidato aliado con gobernadores adecos
y copeyanos, que a una semana de los comicios, perdía con una brecha de
27,5% según esa encuesta.
El primero de diciembre ÚN titulaba: "Ahora no hay duda de que Salas
Römer será el próximo Presidente de Venezuela". Dentro de la nota, los
diputados Alejandro Gómez Silva y Germán Sánchez expresaban que el apoyo
"incondicional" de los gobernadores de AD y Copei, recién electos en
los comicios del 8 de noviembre de ese año, "consolida de una vez por
todas el triunfo claro y terminante".
La invisibilización de Chávez era tal que una nota de ÚN, del 26 de
noviembre, sobre las cifras que manejaba la encuestadora Datos, se
refería a Salas al inicio, a pesar de que la intención de voto era de
36%, y posteriormente señalaba al "candidato del MAS que tiene 42%", sin
siquiera nombrarlo.
El periodista Roberto Giusti, en un escrito titulado: "Sin Chávez no
hay Salas", hacía referencia al acto de cierre de campaña de este
último, que consistió en la llamada "Cabalgata de la Victoria" por
distintos puntos de Caracas. El columnista decía que con ese recorrido
"estaba quedando sepultada esa sensación totalizante y opresiva según la
cual la victoria de Chávez no solo era inevitable sino por paliza".
Según Giusti, "la calle, las avenidas, los cerros, ya no son
propiedad de ese ejército de desarrapados dispuestos a dar la vida por
su comandante". En el artículo, además presentaba al candidato del
continuismo como un hombre "Feliz, embebido por el barullo", que
"escuchaba arrobado los insultos, y lanzando besos a la multitud que lo
rodeaba, le tendía la mano".
A pesar de que ÚN le concedió toda una página con gran cantidad de
fotos a la cabalgata realizada el 29 de noviembre, solo en un párrafo se
reseñaba el discurso de Salas, que hablaba de "libertad", "dictadura" y
"mujeres embraguetadas y hombres con voluntad dispuestos a dar la
batalla decisiva".
El acto de cierre de campaña de Chávez, realizado el mismo día,
obtuvo poca cobertura en los diarios, y fue descrito en El Universal
como un conjunto de caravanas improvisadas "que reptaron con afiebrada
dispersión por toda la capital".
En la hemeroteca se puede ver: No hay aprendizaje. Frente a la
campaña de hoy, la derecha venezolana y sus empresas informativas
esgrimen los mismos argumentos que utilizaron antes de los eventos
electorales de 1998, 1999, 2000, 2004 y 2006. Desde su perspectiva, las
encuestadoras no logran medir la "realidad" y sus candidatos o
propuestas estarían "subiendo cerros" o "agarrando calle".
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