Busca en Nuestros Archivos

Busca en Nuestro Blog

Translate / Traducir

Mostrando entradas con la etiqueta bachaquero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bachaquero. Mostrar todas las entradas

05 septiembre, 2016

#Oposicionismo, #Paramilitarismo, #Lumpencapitalismo

Luis Britto García 

 
Oposicionismo
Terminó en parto de los montes la “Toma de Caracas” del 1 de septiembre. No pasó de incidentes en Táchira y Aragua, uno que otro automóvil quemado, dirigentes detenidos con quincalla dinamitera y una convocatoria no mayor de 30.000 manifestantes según el cálculo de José Vicente Rangel, frente al millón de bolivarianos que plenó la avenida Bolívar. La dirigencia política opositora no es la principal amenaza para el futuro de Venezuela. 

Paramilitarismo
Fueron detenidos no lejos de Miraflores 96 paramilitares. Hace más de una década denuncio esta infiltración silenciosa, que asesina dirigentes campesinos, sindicales y legislativos, cobra vacuna y peaje, compra fundos y amparos judiciales para sus casinos, regenta el contrabando de extracción, urde magnicidios y olas terroristas. En Estados Unidos, las mafias del contrabando de licor no se eliminaron a tiempo; el mafioso Joe Kennedy llegó a embajador en Gran Bretaña y su hijo John Fitzgerald a Presidente. Por falta de erradicación temprana comenzamos a tener parapolítica y quizá paracapitalismo. Los paramilitares son la Quinta Columna de la venidera invasión. 

Lumpencapitalismo
El bachaquero, bien sea alto, que importa con dólares preferenciales y desaparece lo importado, medio, que lo reparte entre acaparadores, o artesanal, que monopoliza la cola, es el grado más bajo del capitalismo: empresariado sin empresas, economía sin producción, industria sin empleos, superbeneficios sin inversión. Podría regresar el barril de petróleo a 140 dólares; podrán todos los barcos del mundo descargar bienes de consumo en nuestros puertos: si no se erradica este tapón de intermediarios entre el consumidor y los bienes cuya importación financia el Estado con dólares preferenciales, seguirán el acaparamiento, los sobreprecios y el desabastecimiento destruyendo ciudadanos, votos y proyecto político. Preguntémonos a cuenta de qué habrían sus practicantes de abandonar una actividad que no requiere educación ni títulos; no exige aplicar capitales ni trabajo, rinde beneficios superiores a los del comercio de estupefacientes y no es sancionada por las autoridades. 

Connivencia
No lo digo yo: lo dice la lógica. Magnitudes mil millonarias destinadas a importar bienes básicos no son otorgadas a empresas de maletín, importaciones fantasmas y mafias monopólicas sin algún grado de connivencia. Un 40% de todo lo que el país importa o produce no se desvanece por las fronteras sin un grado de distracción sospechoso. Un enemigo interno favorece ambas industrias, las venas abiertas por las cuales se desangran Venezuela y el bolivarianismo. Latrocinios que reportan ganancias superiores a las del narcotráfico no se neutralizan con trapitos calientes. Para sobrevivir es preciso primero limpiar la casa.

22 junio, 2016

#Bachacos Matavotos

Luis Britto García 


Le habla uno a los políticos de salvar soberanía, socialismo o integración latinoamericana, y es como si oyeran llover.
Hay que hablarles de votos, el único lenguaje que entienden, pero que quizá no terminan de comprender.
¿Cuántos votos cuesta cada producto subsidiado que el gobierno con gran sacrificio pone en el mercado a precio solidario y el bachaco caníbal revende o exporta a diez o veinte veces su valor?
Supongamos que un voto, aunque un envase de leche regulado a 70 bolívares y revendido a 2.000 bien pudiera costar todos los de una familia extensa.
¿Cuántos productos acapara diariamente un bachaquero, impidiendo que puedan llegar al pueblo, al cual están destinados?
Digamos conservadoramente que diez, aunque hay bachacos artesanales que salen de cada cola con paquetes más grandes que ellos.
¿Cuántos son los bachacos?
Ninguna cifra oficial los cuantifica: sabemos que hay megabachacos que desaparecen 60.000 millones de dólares preferenciales, bachacos medios con gandolas que exportan gasolina y galpones donde se pudren millones de huevos, y bachaquera de hormiguero que expulsa a golpes a cuanto ciudadano intenta entrar en las colas que ellos fabrican. Una encuesta informal nos lleva a redondear una cifra de 300.000.
¿Cuál es su calendario laboral?
Con márgenes de beneficio que superan de lejos los del narcotráfico, bachaco no descansa: destruye al país 365 días al año.
¿Y qué?
-Si cada producto bachaqueado cuesta un voto, 3.000.000 de productos bachaqueados por día durante 365 días matan 1.095.000.000 votos al año.
Pero, ¿no vale la pena conservar el voto bachaco?
-Perdón, ni un solo bachaco votará jamás a favor del socialismo que le permite destruirlo. Digamos que son 1.098.000.000 votos difuntos.
¿Qué se hace contra los bachacos?
Nada. Hasta ahora sólo tres gremios ejercían solidaridad automática, se consideraban por encima de toda ley y podían contar con la impunidad: millonarios, comunicadores y motorizados. Ahora a los bachacos no sólo no se los castiga: se los premia.
¿Pero no satisfacen una necesidad?
Desde luego. La cadena que va desde el megabachaco que devora dólares preferenciales al galponero y al montacolas no debe ser interrumpida: es la soga que debe ponerse al cuello todo aquél que desee perder el poder.
Bueno, pero eso será por un ratico. Pescuezo no retoña, y país devorado por bachacos menos.