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10 diciembre, 2012

Periodistas “enaltecen” a políticos (Ecuador)

http://www.telegrafo.com.ec/index.php?option=com_zoo&task=item&item_id=63999&Itemid=2#comment-30374

Libro de Osvaldo Hurtado “Dictaduras del siglo XXI El caso ecuatoriano” genera rechazo en la web. Analista considera que algunos comunicadores y medios, pese a que saben que su obligación es informar sobre hechos y contenidos reales, están en actividad política para hacerle el juego a la derecha y a sus representantes.   “Son pocos los espacios que tenemos los ecuatorianos para la democracia”, destacó  Ivonne   Guzmán, editora de la sección Cultura de El Comercio y ex becaria del Departamento de Estado de EE.UU., quien junto a otros periodistas acudió a “ensalzar” el lanzamiento del libro del ex presidente Osvaldo Hurtado, titulado: “Dictaduras del siglo XXI El caso ecuatoriano”. 
Carlos Jijón, articulista del diario  Hoy, en la presentación del libro destacó: “Dictaduras del siglo XXI es una motivación a sobreponerse al miedo que da informar sobre el régimen...”. Mauricio Alarcón, otro de los invitados a presentar y opinar sobre el libro, indicó que la obra de Hurtado “recoge con objetividad los cinco  años de abuso del poder del país en que vivimos, un país en que el poder Ejecutivo nos gobierna con el dedo y no con la Constitución”.
Carlos Andrés Vera, hijo del candidato a asambleísta y ex presentador de televisión Carlos Vera, señaló: “Creo que el odio es el corazón mismo del poder, es el centro de su accionar. Deberíamos dejar de pensar en Correa y pensar en la gente”.
Así lo destacó diario Hoy y otros medios en una noticia editorializada el 22 de noviembre pasado en el auditorio de la Universidad de las Américas: “Este libro es un análisis sobre la realidad de los hechos políticos y los abusos de poder”.
El libro de 220 páginas, publicado por Paradiso Editores, que en las librerías del país cuesta $ 15 (casi la mitad de lo que recibe  mensualmente una persona pobre en el Bono de Desarrollo), está dedicado al mandatario, aunque el autor sostenga: “No es un libro sobre Rafael Correa, a pesar de ser él el principal actor; es un libro sobre la vida, pasión y muerte de la democracia ecuatoriana”. La esencia de la obra, según periodistas y medios privados, tiene como objeto de estudio el modelo político del régimen. Según consta en http://notivision.radiovision.com.ec, a juicio de Hurtado, “en  el Ecuador del momento existe otra clase de dictadura diferente a la militar; pues son partidos políticos, ciudadanos y otros grupos vinculados al Gobierno quienes hacen loas a la libertad, se declaran demócratas, pero paulatinamente, mediante mini golpes de Estado, van minando la democracia y tomando en sus manos la totalidad del poder, violando los mandatos de la Carta Magna, a tal punto que Correa es la Ley, la Constitución”.
A decir de Hurtado, “si bien Correa gana de manera legítima la Presidencia en 2006, lo primero que hace el día de su posesión en el Congreso es no jurar ante la Constitución de 1998. Esto hubiera sido imposible que se dé en cualquier otro país de América Latina. El Congreso toleró esta primera violación palmaria de la Constitución, (después) llama a una consulta para que se convoque a una Asamblea Constituyente. Esto estaba prohibido en la Constitución (de 1998)”.
Jijón, en un artículo del 25 de noviembre pasado publicado en diario Hoy, dijo: “Voy a empezar recomendando vivamente la lectura del último libro de  Hurtado... el ensayo documenta los últimos 5 años de la historia ecuatoriana y analiza cómo un gobierno llegado al poder gracias a la democracia ha podido convertirse en una dictadura”. Sin embargo, no solo hay loas de los periodistas y medios privados al libro de Hurtado.
En las redes sociales hay reacciones de rechazo como: “La última vez que se lanzó como candidato a la Presidencia este vende Patria de Hurtado, defensor  de los ricos y de los  gringos, solo obtuvo el 1% de votos”, según consta en http://m.youtube.com/channel/UCor_qffvKhuTVEIsSq.
“Ustedes qué hicieron de bueno cuando estuvieron en el poder, nada, solo saquearon al país y entregarle nuestros recursos naturales a los gringos”, escribió Leon22800.
“Correa goza del 80% de apoyo del pueblo y 100% seguro que en febrero del próximo año será reelecto, guste o no a la oposición corrupta y periodistas como Pinoargote, María Josefa, Janeth Hinostroza, Jorge Ortiz, Carlos Vera...”, figura en http://www.youtube.com/watch. “Prefiero tener un dictador que corruptos e ineptos como usted vende Patria, ya nadie les cree...”, escribió sixto710 hace una semana.
Consultado sobre ¿cómo ver la participación de periodistas en el lanzamiento de libros de políticos de derecha como Hurtado, qué tanto aporta al receptor  a entender la realidad política y social del país?, Guillermo Navarro, experto en temas de libertad de prensa y de expresión, señaló: “Si alguien quiere hacer un periodismo objetivo, primero debería haber leído ese libro para tener elementos de juicio; pero ellos (Jijón, Guzmán, Vera y Alarcón) lo que hacen es  primero aplaudir y después tratan de enterarse recién del contenido”.

08 diciembre, 2012

#Publicaciones “ #Inocentes ” Inundan las #Librerías de #Ecuador (FInal)



Anti NOM Ecuador
 

Es realmente una calamidad que en el Ecuador según la Unesco en el año 2011, se lea apenas medio libro por año, algo que contrasta con las asombrosas cifras de ventas que obtienen los libros antes mencionados. Se dice que muchos de los títulos presentados son éxitos de venta en el Ecuador, siendo el de Hurtado un éxito de ventas en el portal extranjero Amazon. Algunos de estos best sellers están bajo el sello Paradiso Editores, cuyo gerente y director es Xavier Michelena Ayala. Una editora que se creó en el año 2000, pero que en estos últimos tiempos ha publicado libros de conocidos detractores del gobierno ecuatoriano como Carlos Vera, César Montúfar, Santiago Roldós, Diego Oquendo, esto parece pura casualidad, no existe vinculo alguno con el proceso actual, los libros han visto la luz gracias a su contenido académico, nada tiene que ver con el proceso que se lleva a cabo en el país. 
Uno de los títulos conocidos bajo este sello, es el de Juan Carlos Calderón y Christian Zurita quienes fueron a juicio y lo perdieron por daño moral al Presidente Correa, luego el mismo presidente desistió de la demanda y el juicio fue archivado. Este libro donde se mentía del conocimiento que tenia Correa sobre los negocios de su hermano fue publicado en agosto de 2010. Otro titulo conocido es del ex periodista y ahora candidato a asambleísta por Madera de Guerrero, que fue publicado en octubre de 2009, que atacaba la Ley de Comunicación que aún sigue pendiente en el Ecuador. En junio 2011 César Montúfar publicó su libro que era una carta abierta a votar por el NO en la Consulta Popular. 
Pero como se ha dicho antes parece que todo es casualidad, no existe coyuntura con nada de lo que sucede en el país, son libros que han nacido por ser Paradiso una editorial independiente convencida del talento de escritores, artistas plásticos, periodistas y músicos ecuatorianos. 
Es una gran casualidad también que autores conocidos como grandes detractores del gobierno actual tengan apertura para escribir y publicar sus obras, mientras que otros escritores ven truncados sus sueños ya que muchas casas editoras piden ahora que el autor costee los gastos de su libro, mientras que ellos solamente ayudan en la corrección y comercialización del mismo. 
No podemos engañarnos, antes en el Ecuador eran escasos o casi nulos los libros que eran publicados en contra de los gobiernos de turno. Hemos visto como la maquinaria mundial contra procesos progresistas se ha levantado monstruosamente para tratar de triturar gobiernos que no son partidarios de las políticas de Washington y sus aliados. En estos últimos años, hemos presenciado como todo medio escrito, se ha destinado a publicar contra el gobierno de turno, como medios audiovisuales están siendo utilizados para atacar, mentir y calumniar al gobierno. Quien desee puede tomar un periódico, mirar un canal de televisión, escuchar una radio, hojear una revista, navegar en redes sociales ecuatorianas y podrá darse cuenta que la libertad de expresión y el libertinaje de expresión están en pleno uso en el país. Es inaudito pero se llega a saber más de la oposición al gobierno que del mismo gobierno dentro del Ecuador. Últimamente el Presidente Correa recibió el premio Walsh a la libertad de expresión, en un noticiero conocido de la capital de los ecuatorianos, que antes era -sigue siendo- del banquero Egas se decía que el presidente fue a recibir el premio y en su discurso de premiación no dudo en atacar a la prensa nacional. ¿Decir la verdad es un ataque? 
Así se manejan los poderosos en el Ecuador, no dudamos que las grandes inyecciones de capital extranjero que inundan al país financien muchas de estas acciones en contra del gobierno actual. Hay que estar sumamente atentos a lo que se viene en el nuevo año, la guerra será durísima para acabar con Correa y con los ecuatorianos que han sido beneficiados como nunca, por las acciones y obras de este gobierno.

06 diciembre, 2012

La dictadura del capital (de Osvaldo Hurtado)

Orlando Pérez 

El ex presidente demócrata-cristiano ha recorrido todos los medios con una tesis: Ecuador vive una dictadura. Según él, desde el año 2007, tras la convocatoria (ilegal, dice) a la Asamblea Constituyente nuestro país entró en un régimen de facto. Y por ello él sale ahora a denunciarlo. Para eso tiene a su disposición todos los medios privados y comerciales, periodistas presurosos que presentan su libro y entrevistadores que le dejan hablar sin ápice de criticidad.
O Hurtado lee poco o lo poco que lee ya es de tan añeja composición que le impide entender la realidad en la que vive. Nos dice, con una arrogancia aparentemente intelectual, que la democracia solo es válida si se hace a la imagen y semejanza de lo que propuso Montesquieu: la separación de poderes. ¿La democracia se reduce a eso? ¿Sin ello hay una plena dictadura?
Y según Hurtado, en ese tipo de democracia solo puede haber tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Ese modelo, para él y para sus acólitos, debe ser inamovible, estático, para siempre, eterno. ¿Y, como tal, las nuevas generaciones están prohibidas de reformarlo, recrearlo y hasta transformarlo?
Parece que no ha leído a Tzvetan Todorov, que por ningún lado puede ser acusado de comunista o totalitario. Él dice, criticando al tradicional esquema de Montesquieu: “En las sociedades democráticas modernas nos hemos acostumbrado a añadir  otras dos formas de poder: el económico y el mediático”. Y para conocimiento (¿o refrescamiento?) de Hurtado, ¿recordará de quién es esta frase ya célebre?: “¿Dónde iremos a buscar modelos? La América española es original. Original han de ser sus instituciones y su gobierno. Y originales los medios de fundar unas y otro. O inventamos o erramos”.
Si la frase de Simón Rodríguez es considerada como conspiradora de la democracia entonces Hurtado deberá reescribir su libro “El poder político en el Ecuador”. Lástima que los entrevistadores y quienes presentan su último libro con una dosis de apología acrítica y hasta superficial no hayan leído el mismo libro de Hurtado o los de Todorov, Simón Rodríguez, Edgar Morin, entre otros. De hacerlo, podrían mejorar la calidad del supuesto diálogo que establecen con quien se autoproclama demócrata.
Por ejemplo, Morin ha dicho: “Mientras que para (Francis) Fukuyama la capacidad creadora de la evolución humana se ha agotado con la democracia representativa y la economía liberal, nosotros debemos pensar, por el contrario, que es esa historia la que está agotada y no las capacidades creadoras de la humanidad”. Por tanto, esas capacidades, por lo menos en Ecuador, gestaron otro paradigma (el Sumak Kawsay) para potenciar la democracia participativa en función del hombre y la naturaleza, no del capital ni de los capitalistas; para vivir en plenitud.
La “democracia real”, la que demanda Hurtado, está registrada en lo que él hizo y otros presidentes de las décadas de los ochenta, noventa y mitad de la década pasada. ¿No es él quien proclama la defensa del capital y por eso tiene como grandes socios y amigos del “alma” a los banqueros y empresarios (en su momento fueron sus ministros y en otros gobiernos asesores y ahora directivos de las cámaras)? ¿No fue en su gobierno y en el de su “delfín” Jamil Mahuad donde el capital financiero mandaba y ordenaba la vida económica, social y política del país? El verdadero dictador de las democracias liberales que defiende Hurtado es el capital: nadie lo regula, ordena la vida de los gobiernos, establece los modos de consumo y, por ende, de vida, independientemente de los costos ecológicos y sociales, etc.
En esa lógica no hay leyes que se cumplan, solo tienen vigencia los contratos. Las leyes estaban ahí, en su gobierno, para violarlas, pero sí se consagraban y respetaban los contratos con los empresarios y banqueros. ¿Si no cómo se entiende que la sucretización de las deudas privadas sea la marca más lúgubre de su gestión? Ahí no importó la ley, prevalecían los contratos y la obediencia al capital privado. ¿Acaso Hurtado coincide con Margaret Thatcher en que en el capitalismo “la sociedad no existe” y por tanto el Estado es garante de todas las pérdidas de los empresarios privados y deudor de todas las garantías y beneficios sociales y culturales?
Ahora bien, si el ex presidente Hurtado está consciente de que vivimos en una dictadura, lo obvio sería luchar, plantearse una batalla política frontal, no para defender a los gerentes y presidentes ejecutivos de los bancos, sino a los ciudadanos, a los pobres y a todos los sectores afectados por este supuesto régimen de facto. No le pedimos que tome las armas y se vaya a la montaña con capucha y mochila. Apenas que salga a las calles a decir las verdades, convoque a todos sus seguidores y acabe con el sistema totalitario que lo agobia.

¿Democracia real o formal?

Guillermo Navarro Jiménez 

En entrevista que concediera el ex presidente Osvaldo Hurtado Larrea al diario El Comercio, a propósito de la presentación de su libro “Dictaduras del siglo XXI. El caso ecuatoriano”, publicada en la edición del 22 de noviembre bajo el título “En democracia no caben los súbditos”, Osvaldo Hurtado afirma: “Este no es un libro sobre Correa, a pesar de ser el principal actor. Es un libro sobre la vida, pasión y muerte de la democracia ecuatoriana”. Democracia a secas, sin calificativo alguno, como si existiese un único y obligatorio tipo de democracia a la cual la sociedad ecuatoriana debería adherir. Posición que, por cierto, impide juzgar cuál es el tipo de democracia con la que se alinea y defiende. Lo que nos obliga a desentrañar cuál es el tipo de democracia que el doctor Hurtado posiciona y defiende.
En la página 15 de su libro antes mencionado, Hurtado nos informa que la democracia que le es cara, a la que otorga el  carácter de universal y obligatoria es la democracia representativa, y que los “ocho elementos de un sistema democrático” al que hace referencia en la entrevista son los contenidos en la Carta Democrática Interamericana suscrita en Lima en el año 2001. Para que no haya duda al respecto, el doctor Hurtado, luego de citar los artículos 4, 5, 6 y 7 de la Carta1, afirma: “Aquellos principios y estos elementos de la democracia liberal, también llamada representativa, están presentes en todos los gobiernos del mundo”2. En otros términos, lo que el doctor Hurtado propone, a más de no ser original, no es otra cosa que una reiteración de la tesis de Fukuyama sobre el “fin de la historia”, que, por corresponder a la utopía hegeliana, sostenía que el fin estaba determinado por la democracia representativa y el neoliberalismo. Falta de originalidad del doctor Hurtado que, por otra parte, demuestra su desactualización sobre estos temas, puesto que Fukuyama abjuró de ese planteamiento hace algunos años, como es ampliamente conocido en los medios intelectuales de todo el mundo y como ya lo habíamos señalado a propósito de una declaración similar formulada por el intelectual mexicano Jorge Gutman Castañeda3, quien, seguramente, por su paso a las líneas de la dominación a la cual repudiaba en sus mejores días, debe formar parte de la “izquierda ilustrada”, concepto que Osvaldo Hurtado introduce en su libro4, por cierto sin sustento teórico alguno para tal proposición.
Más allá de lo antes expresado, y como un adelanto a un estudio más amplio sobre el contenido del libro de Hurtado, hemos de advertir que, a más de la “democracia liberal, representativa”, en el mundo se han debatido y debaten múltiples otras formas de democracia, como la democracia directa o la democracia participativa, formulaciones elaboradas como respuesta a las nuevas condiciones sociales, políticas, comunicacionales que son propias del estado de desarrollo de las sociedades en todo el mundo. Nuevas formas que no forman solo parte del mundo intelectual, sino del real, del presente en muchos países, lo que, por cierto, niega el carácter universal que le otorga el doctor Hurtado a la democracia liberal, representativa en su texto.
A forma de conclusión, luego de esta breve reseña, es ineludible informar al doctor Hurtado que el “fin de la historia” una de cuyas características era la “democracia liberal, también llamada representativa”, fue ya rebasada en el debate intelectual y en el mundo real, por lo que no caben sus demandas o aseveraciones expuestas en la entrevista y en su nuevo libro al respecto. A menos que trate de escamotear estos procesos, como antes lo hiciera cuando obvió exponer comentario alguno sobre el gobierno de Jamil Mahuad, su coideario, cuando trató sobre los distintos gobiernos ecuatorianos que se sucedieron en el último período conocido como democrático.
Democracia formal y democracia real
En la entrevista citada, el doctor Hurtado afirma: “Si a un grupo de ecuatorianos solo le interesa la obra pública, mas no las libertades y la democracia, es su decisión”. Juicio que traigo a colación por cuanto tal posición pretende imponer el predominio de la democracia formal sobre la democracia real. Al respecto vale recordar con Adolfo Sánchez Vásquez que: “...aunque en ciertas circunstancias derecha e izquierda hablen de los mismos valores, igualdad, libertad, democracia, justicia social, no deben confundirse. No cabe la confusión cuando la izquierda persigue no solo la igualdad política o jurídica, sino la igualdad social o la limitación de las desigualdades sociales; cuando, lejos de contentarse con la proclamación de las libertades políticas, exige la creación de las condiciones reales que permitan ejercerlas; cuando sin renunciar a la democracia política, parlamentaria, aspira a extenderla -con una democracia participativa- a todas las esferas de la vida social; cuando en el terreno de la justicia social propugna una política hacendaria que ponga fin a los exorbitantes beneficios de las grandes empresas; cuando aspira a excluir o reducir la pobreza con medidas que limiten la acumulación excesiva de la riqueza” 5. Cita que nos recuerda que la diferencia entre el doctor Hurtado, la democracia cristiana y Cauce Democrático, entre otros, con la izquierda ecuatoriana, radica en que mientras ellos añoran el retorno a una democracia formal (liberal, representativa) que se recubre de una palabrería hueca sobre la justicia social para ocultar el poder económico de los grupos que controlan el poder y el ejercicio político para su exclusivo beneficio, la izquierda lucha por una concreción real de la justicia social, en el marco de una democracia participativa en construcción.
Advertencia final
Permítaseme dudar sobre la sinceridad de la afirmación del doctor Hurtado de que la presentación de su libro en estos momentos es “mérito del editor (Paradiso editores)”. La presentación simultánea del libro y del “Índice de desarrollo democrático en América Latina”, de la fundación Konrad Adenauer, de filiación demócrata cristiana6, profusamente difundida en estos días por los mayores medios de comunicación social del país7 por el carácter crítico que mantiene sobre el gobierno del presidente Rafael Correa, parecen desmentir el mérito asignado a los editores. Más sabe a una  acción política simultánea, debidamente coordinada.

1  Hurtado Larrea, Osvaldo: “Dictaduras del siglo XXI. El caso ecuatoriano”, Editorial Paradiso, Quito, Ecuador, noviembre del 20112, página 25 y 26.
2 Op. cit, página 26.
3  “Hoy es imposible en el mundo vender una forma de organización social distinta de la vigente”, aseveró  Castañeda, sin ambage o reserva alguna. Planteamiento que retoma la tesis del “fin de la historia” de Fukuyama, autor según el cual la historia terminaba con la democracia neoliberal vigente. En consecuencia, Castañeda, olvidando por cierto que incluso Fukuyama abjuró ya de su tesis, afirma que no es posible una forma de organización social diferente de la democracia neoliberal, con lo cual, radicalmente niega la posibilidad de modificar el modelo de economía de mercado inserto en la Constitución de 1998 vigente, como lo sostiene el presidente electo Rafael Correa y lo reclama la mayoría del pueblo ecuatoriano, en Navarro Jiménez, Guillermo: “Jorge Castañeda remarca la posición de la derecha latinoamericana en Quito”, Quito, 9 de enero de 2007.
4 Op. cit. página 15.
5  Sánchez Vásquez, Adolfo: “Ética y política”, Fondo de Cultura Económica, México, primera reimpresión, 2010,  páginas 16 y 17.
6   Libertad, justicia y solidaridad son los principios hacia los que se orienta el trabajo de la fundación Konrad Adenauer (KAS). La KAS es una fundación política allegada a la Unión Demócrata Cristiana (CDU). Como cofundador de la CDU y primer canciller federal alemán, Konrad Adenauer (1876-1967) vinculó las tradiciones socialcristiana, conservadora y liberal.
7 Véase, diario La Hora: Ecuador a la cola del desarrollo democrático”, Quito, Ecuador, edición del 23 de noviembre de 2012.

04 diciembre, 2012

#Publicaciones “ #Inocentes ” Inundan las #Librerías de #Ecuador (4)



Anti NOM Ecuador
 

El libro que hablaremos a continuación es el arquetipo de como se intenta destruir la imagen de una verdadera revolución con argumentos antiguos, con reflexiones del siglo pasado y basándose en conceptos caducos provenientes de un hombre caduco en la política ecuatoriana, pero respaldado grandemente por los que juegan sucio e inventan cualquier excusa para desprestigiar al gobierno de su país, sin darse cuenta que con sus barbaridades desprestigian a ese país que tanto pregonan defender. Es muy claro que estos grupos internos ecuatorianos están resguardados por los grupos poderosos de Norteamérica y Europa, los millones ruedan y se internan en el Ecuador, todo está preparado para, bajo cualquier pretexto, no permitir que Correa gane las elecciones de 2013. La derecha más pura y recalcitrante está unida, sus vasallos rondan en el Ecuador disfrazados de organizaciones políticas, ONG, partidos políticos, analista, politólogos y claro, escritores académicos. 
Los argumentos se han terminado en el Ecuador, ya no se defiende una tesis, una política, una ideo o un pensamiento, se intenta derrocar a Correa como sea, si es menester valerse de cosas amorales se lo hace, si es necesario mentir sabiendo que se lo hace, no importa, si se alían a gente con un pasado oscuro y bien conocido no hay problema, el fin es único, ganar a Correa. Y esto lo comprueba el autor de este libro, este cadáver político que aúpa a la gente a votar por el candidato que más oportunidades tenga de derrotar al Presidente Rafael Correa en las próximas elecciones, no importa ideología, plan político, futuro, nada, lo imprescindible es vencer a Correa. 
Oswaldo Hurtado fue presidente del Ecuador después del asesinato de Jaime Roldós Aguilera en un "accidente" aéreo. Su gobierno fue mediocre, se limitó a hacer lo que los oligarcas ecuatorianos le decían, mientras permanecía escondido en el palacio de gobierno. Una de las infamias más grandes que realizó fue la “sucretización”, convirtió las deudas de dólares de algunos agentes económicos privados contratadas fuera del país, a deudas en sucres con el Banco Central del Ecuador, por lo que el Banco asumió el compromiso de pago en dólares frente a los acreedores internacionales, de esta manera las deudas externas privadas pasaron a engrosar la deuda pública externa. 
Fundó el think tank neoliberal, Corporación de Estudios para el Desarrollo (CORDES), que tiene financiamiento fuerte de la Fundación Konrad Adenauer (KAS) de Alemania. Esta corporación fue la encargada de brindar muchos aportes para redactar la nefasta Constitución del Ecuador en el año 1998. Quiso ser presidente del Ecuador en el año 2002, pero el pueblo es sabio, sólo obtuvo un 1% de los votos. ¿Cómo se explica ahora que su libro sea un éxito de ventas? ¿Se podrá aquí aplicar la frase de que él mismo se compra sus libros para que sean un éxito de ventas? 
Es uno de los más acérrimos opositores de Correa, se opuso con todas sus ínfulas a la reforma constitucional propuesta por Correa. Uno de sus argumentos ya refutados pero que muchos lo siguen utilizando es que Correa hace lo que hace porque tiene mayores ingresos petroleros, pero la verdad no es así, un dólar en 1982 compraba más bienes y servicios que un dólar en el 2011. Es por eso que el precio promedio real, en el periodo 1981-1984 fue de 69 dólares mientras que en los últimos cuatro años ha sido de 68 dólares. Es decir, Hurtado obtuvo mayores ingresos en el presupuesto debido al petróleo que el Presidente Correa. Además, los ingresos con Hurtado sirvieron para pagar deuda y destinar menos recursos para el desarrollo nacional, a diferencia del actual Gobierno que ha canalizado estos recursos para la inversión social, construir infraestructura y mejorar notablemente los servicios públicos. 
¿Vale la pena leer un libro de un envenenado político con criterios caducos? A pesar de todo esto, su libro tiene records de venta, en las librerías se exhiben como reliquias, él que vivió de la dictadura del petróleo y del dinero, ahora da clases de moral sobre dictaduras del siglo XXI.